…ya está viva.
Y tiene 45 años!
O al menos eso es lo que sostiene Aubrey de Grey, un famoso aunque algo excéntrico gerontólogo Británico.
Por alguna razón, la idea de morir nunca me fue del todo atractiva. 😛 Por eso, el tema del «aging», o mejor aún, el de cómo evitar el envejecimiento, siempre me resultó interesante. Así que en algunas oportunidades quiero compartir con ustedes algunos de los avances más importantes en este terreno.
Por un lado, las causas principales de muerte en la primera mitad del siglo XX (excluyendo las muertes en guerra) han sido, en su mayoría, derrotadas en el mundo desarrollado. La lista era encabezada por enfermedades infecciosas como la tuberculosis, la neumonía, la gripe, la diarrea, la nefritis y la bronquitis.
La enfermedad cardíaca, que antes era tercera, ahora encabeza el ranking. El cáncer, que era octavo, ahora es segundo. Y los accidentes cerebrovasculares, que eran quintos, son terceros. La tasa de mortalidad de todas las demás mencionadas cayeron radicalmente.
Como en un videogame en el que hay que vencer a montones de robots hasta llegar al Gran Jefe, la premisa básica de Aubrey de Grey es que en los próximos años lograremos vencer a las principales causas de muerte actual y enfrentaremos al verdadero enemigo, que permaneció oculto todos estos años por todas las causas que nos mataban antes de que lleguemos a él: el envejecimiento.
Nuestro cuerpo está preparado para vivir un tiempo limitado. Si no nos matan las enfermedades, la acumulación de los desechos de nuestro propio metabolismo y la capacidad limitada de las células de dividirse un número acotado de veces se ocupan de que dejemos el lugar vacío a las nuevas generaciones.
Aubrey de Grey, y muchos otros científicos como él, trabajan en atacar a este último enemigo: reparar el daño molecular y celular, de modo de mantener jóvenes todos nuestros tejidos. Y si nuestros tejidos son jóvenes, nuestro organismo como un todo también lo es.
La comunidad científica ve con cierto escepticismo a de Grey. MIT creó un premio de $20.000 a quien pruebe que está equivocado, pero desde entonces nadie pudo hacerlo.
Por más que vivir mil años en buen estado de salud física y mental resulte sumamente atractivo desde el punto de vista individual, plantea enormes desafíos y problemas desde el punto de vista social. El más obvio de ellos es la superpoblación, pero los inconvenientes no terminan allí. El tema de explorar las consecuencias de un posible mundo en el que vivamos mil años o más pienso retomarlo más adelante en otro post.
Mientras tanto, les digo que espero que Aubrey tenga razón, pero mi objetivo es más modesto: vivir saludablemente hasta pasar los 120 años. Me gustaría que quienes quieran dejen como comentario cuánto cree cada uno que va a vivir y por qué.
Otras lecturas:
Otras maneras de alcanzar la vida infinita
Entrevista de la Revista Enie
Video de TED (en inglés)




