Tiempo atrás, la bloguera, twittera y «PR star» Tuti Day publicó en RyR un par de posts sobre el arte de discutir. Peleadora como es, hoy vuelve a la carga con otro post invitado pero sobre un tema distinto: la relación entre el emprendimiento y el riesgo.
Dado que a Tuti le gusta pelear, los invito a que discutan con ella en los comentarios! 🙂
Tu propia y personal zona de riesgo
Hace un mes le comenté a Santiago que tenía algunas reflexiones sobre “la zona de riesgo” y es un placer volver a visitar este blog para compartilas con ustedes.
Si bien este es un blog sobre emprendimientos, lo que subyace al emprendedor es un fuerte sentido de libertad. En efecto, algo que caracteriza a los emprendedores es que están poco satisfechos con algo considerado como “dado”, PERO además, quieren nuevas reglas de juego para hacer las cosas a su manera.
Entonces, algo que comparto con Santiago es sacar toda la ingenuidad asociada al “emprender”. ¿De qué se trata en cambio la cosa? De descubrir qué es lo que te gusta hacer, en qué sos bueno y cómo podrías hacer un negocio con eso.
Hay mucha frase sobre emprender que algunos repiten automáticamente y -contradiciéndome, obviamente- cito a Mark Zuckerbeg : “Si seguís la forma en la que otros hacen las cosas, probablemente no hagas nada diferente”.
Está bueno mirar cómo se armaron las startups más grandes de Latam: Mercado Libre, Despegar, Groupon, incluso Officenet como caso emblema en Argentina. Conociendo sobre sus equipos, historias y filosofías aprendés en especial que son expresiones únicas de un contexto, una dinámica única de equipos, tecnologías y oportunidades de mercado.
Además de sus historias, las startups que mencioné anteriormente incluyen gente muy formada con estudios universitarios, experiencias en empresas grosas que los hicieron entender algo y lanzarse; en contraposición a un “hay que emprender”.
No necesariamente tenés que ser un graduado universitario, simplemente entender qué te gusta o qué hacés bien: en tu caso tal vez sabés programar, sos bueno pensando campañas, o estás obsesionado con un tema y eso te va a llevar a buscar alguna respuesta.
Sheryl Sandberg dijo hace unos meses: “Get on a rocketship” a los recién graduados de Harvard Business School citando a Eric Schmidt cuando le sugirió aceptar el trabajo en Google.
Pero, hay algunas cosas que deberías pensar antes de subirte a un cohete espacial:
● Tal vez no te guste volar
● Tal vez no te interese llegar a la luna (o el espacio exterior, al que se dirige el cohete)
● No es tu cohete.
Salir de tu zona de confort no implica meterte en un lugar incómodo, es decir, uno que no representa ese lugar en donde te salís un poco de jugar a lo seguro. Mis tips para sentir que tomás riesgos en tu vida son:
● Encontrá tu propia y personalísima zona de riesgo.
● Es muy difícil construir algo de cero. Analizá si es lo tuyo o si trabajás en una empresa tradicional o corporación, tal vez podés hacer cosas distintas desde adentro (“intrapreneur”)
● NO escuches a nadie.



