
En la década del 80 hubo una película llamada «Un detective suelto en Hollywood». En ella, Eddie Murphy encarnaba a un detective un tanto peculiar, que no dudaba en inventar historias extravagantes o abusar del caradurismo para conseguir lo que necesitaba. A mí hubo algo de esa película que me quedó dando vueltas por años: no la parte fabuladora del personaje, pero sí la parte caradura, la de animarse a meterse en cualquier lado. Mentalmente lo bauticé «actitud Eddie Murphy».

En muchos momentos de mi vida eché mano a ese recurso, pero probablemente nunca tanto como cuando quise conocer al CEO de Office Depot, una de las grandes empresas mundiales en la industria de Officenet. ON era todavía bastante chica, pero con Andy habíamos decidido llegar y conocer a todos los CEOs de nuestra industria en el mundo. Ustedes dirán: «Qué tienen que hacer dos emprendedores inexpertos con una empresa chica en Argentina juntándose con el número uno de una enorme multinacional?». Pero Eddie Murphy no piensa así. Y empecé a tratar de agendar un encuentro.
¡Sorpresa! La primera reunión fue fácil. ¡La pedís, la tenés! Le solicité juntarme a David Fuente y me recibió sin problema y tuvimos una muy buena reunión. Pero a los pocos meses lo echaron! Y nuestra relación volvió a fojas cero.
Su sucesor fue Bruce Nelson y resultó un tipo MUCHO más difícil que Fuente. Conseguir la reunión con él fue la mayor «Eddiemurpheada» de mi vida. Una anécdota divertida que pueden escuchar en este video (ya está puesto en el minuto que corresponde).
Haber conseguido la cita con Nelson fue una gran lección que me acompañó y me alentó a no intimidarme ante nadie.
Varios años después, un amigo emprendedor argentino me cuenta que como hobby estaba escribiendo el guión de una película épica, al estilo «Corazón Valiente». Termina de contarme un poco la trama y me dice: «La va a dirigir Mel Gibson». Mi primera reacción fue casi de risa, pero me di cuenta que hablaba en serio. Y después de un minuto pensé: «¿Por qué no? Si yo pude llegar a Bruce Nelson… Estoy seguro que si se lo propone en serio va a terminar sentado con Gibson. Tal vez lo convenza, tal vez no, pero no es para nada equivocado que esté pensando eso.»
Esta semana di una charla en una escuela junto a Marcos Carnevale, exitosísimo director de cine y de series de TV. Allí él contó que creció en un pueblito muy pequeño de Córdoba y siempre quiso dedicarse al cine. Su infancia fue parecida a la del chico de Cinema Paradiso y la persona a la que más admiraba en este mundo era Federico Fellini. Y compartió una historia maravillosa sobre cómo decidió que él tenía que conocerlo, ahorró durante mucho tiempo, se fue a Roma y le golpeó la puerta en la casa! El encuentro no fue posible esa vez, pero terminó entablando con Fellini una relación y recibió consejos de uno de los más grandes directores de la historia del cine.
¡¡¡Eso, amigos, es «Actitud Eddie Murphy»!!! ¡Se la recomiendo para todas las locuras que quieran intentar en la vida!



